martes, agosto 10, 2004

El paisaje más maravilloso del mundo

Es algo que siempre he tenido en mente, bueno, quién no se imagina paisajes maravillosos, y por supuesto, a uno mismo en ellos, recorriéndolos, disfrutándolos, en soledad o acompañado, en cuyo caso la compañía será igualmente maravillosa.

Y por supuesto que lo es, maravillosa, aunque el paisaje no lo hubiese sido. Pero coincidieron ambas cosas. La menguante luna jugaba con las nubes... unas nubes preciosas, lilas, y sobretodo se veía una roja, que destacaba por parecer irreal, posada durante mucho tiempo sobre la luna, como un translúcido papel, con formas quebradas. La brisa del mar acariciaba la arena que masajeaba suavemente nuestros descalzos pies, a la vez que ondulaba nuestros largos y oscuros cabellos. El olor del mar se apoderaba de todo, y el silencio que nosostros creábamos, sólo nosotros lo rompíamos.

Se rompió todo lo que debía romperse, no sólo el silencio, también el hielo a nuestro alrededor, entre nosotros, se rompió la timidez y sólo quedó sinceridad. El paisaje se merecía esto, y al sentirlo tuve que dejarme llevar. Sabía a ciencia cierta que ése era el momento, o quizás no, el tiempo me lo dirá, porque ahora sólo hace falta eso, tiempo.

viernes, agosto 06, 2004

Música

La música siempre ha ejercido una bestial influencia en mí, siempre. Y se lo debo en gran parte (en todas las partes?) a mi tío Víctor. Él es el melómano, quiero decir, cuando tengo que definir esa palabra, defino a mi tío.

Me encantan las letras de las canciones, son poesías, pero tienen banda sonora, la música. Y lo que más me gusta de ellas, son la increíble capacidad que tienen de devolverte a tiempos pasados. De traerte de vuelta recuerdos maravillosos, dolorosos, especiales.

Escuchas una canción, vas disfrutando de cada una de las frases de la misma, tratas de descubrir nuevos significados, y todo ello lo aplicas a la imagen que evocan. Ese viaje en coche con el corazón destrozado, los primeros días en Noruega, los últimos, días en casa, días de fiesta, todo un cúmulo de sensaciones.

También disfruto muchísimo de las nuevas canciones. Pienso, quién sabe dentro de unos años, qué me traerá en mente esta misma canción que tan nueva y extraña me resulta ahora. Me evocará el día que te conocí? el día que te perdí? el día que mi vida cambió... cuál fue mi primera canción y cual será la última?

...ser diferente, no es suficiente,
para tener poderes...

domingo, agosto 01, 2004

La Mañana

Si en algo cambia tu vida el turno de noche, es en la concepción que se tiene de la mañana. Cuando llegan las ocho, y tu jornada laboral termina, te sientes como si acabases de oír tu despertador corporal, estás recién levantado, fresco, después de una buena noche de sueño, y como siempre que te levantas de una buena noche de sueño, estás de buen humor, contento. Bromeas con los compañeros que entran en ese momento, y te despides de ellos deseándoles un buen día.

Y entonces, cuando no tengo el coche a mi disposición, tomo el autobús... las mañanas huelen distintas cuando no te has despertado. Los colores son también diferentes, me gustan. Me gusta leer en el autobús, observar las caras de la gente, que empiezan a ser habituales, dirigiéndose al centro de la ciudad. Me encanta también sentirme un ejecutivo más con mi corbata, de camino al hotel de mi padre, donde recojo el coche. Colecciono los periódicos gratuitos que me dan, y mi sonrisa seguramente es la que más reluce de todas, a mí no me fastidió los sueños un monótono ruido de despertador.

The Book Depository

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