Retén este sentimiento, retenlo. Cuando aún obnubilado por el fluir de las sensaciones soy incapaz de percibir lo que realmente ha sucedido. Cuando la despedida es tan reciente que aún sientes presencia. Cuando los ojos hablan más que las bocas, que son incapaces de expresar lo vivido. La sensación de las manos en la espalda aún presente en sobre la piel, y montones de deseos y esperanzas se acumulan. Un sentimiento tantas veces vivido, odiado, temido, sufrido, sentido.
Hoy vuelvo a ser menos yo, y vuelvo a tener más ellos, acariciando la sensación de vacío que sólo las mejores cosas de la vida dejan. Ésta es la excelencia de los grandes momentos que nunca quisiste vivir.
sábado, noviembre 06, 2004
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