... en ese momento entraba por la puerta de mi cafetería favorita. En ella pasaba un rato casi todos los días. Habíamos empezado a ir mis amigos y yo cuando todavía trabajaba de recepcionista por las noches, la encontramos por casualidad, y se había convertido en nuestro santuario.
Ahora solía ir allí cuando estaba demasiado saturado del trabajo. Cogía las llaves del coche, dejaba la pantalla del ordenador por un momento, y me dirigía allí. Al entrar saludaba al camarero, y a la mayoría de la gente, que también era habitual. Me sentaba en el sofá de siempre y esperaba a que algún amigo entrase por esa puerta.
En esta ocasión no era el primero en llegar al lugar en el que me habían presentado a mi novia; en el que había perdido grandes amistades, y hechas muchas también. Aquí había llorado y sufrido como nadie; pero también mis días más felices estaban pintados del color de las paredes.
Saludé a Juan, y a Toni, ellos ya estaban allí, con una cerveza en la mano; seguramente no sería la última ya que era viernes. Me senté a su lado mientras me quitaba el abrigo, estos días hacía frío.
- Mediados de febrero ya, cómo pasa el tiempo. Recordáis? Fue por estas fechas cuando decidimos buscar un sitio así, entonces tenía 23 años...
Ahora solía ir allí cuando estaba demasiado saturado del trabajo. Cogía las llaves del coche, dejaba la pantalla del ordenador por un momento, y me dirigía allí. Al entrar saludaba al camarero, y a la mayoría de la gente, que también era habitual. Me sentaba en el sofá de siempre y esperaba a que algún amigo entrase por esa puerta.
En esta ocasión no era el primero en llegar al lugar en el que me habían presentado a mi novia; en el que había perdido grandes amistades, y hechas muchas también. Aquí había llorado y sufrido como nadie; pero también mis días más felices estaban pintados del color de las paredes.
Saludé a Juan, y a Toni, ellos ya estaban allí, con una cerveza en la mano; seguramente no sería la última ya que era viernes. Me senté a su lado mientras me quitaba el abrigo, estos días hacía frío.
- Mediados de febrero ya, cómo pasa el tiempo. Recordáis? Fue por estas fechas cuando decidimos buscar un sitio así, entonces tenía 23 años...


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