Una sonrisa, una mirada, la complicidad. El saber sin oír, el conocer sin preguntar, el sentirse querido sin necesidad de que te digan que te quieren. Los unicos secretos que existen son aquellos que nadie nunca ha dicho, pero que dos personas comparten con los ojos.
Hay cosas que me han costado una vida aprender, y cosas que en una vida no aprenderé, la complicidad es de las primeras; y menos mal, porque una vida sin ella no sería más que una línea recta, siempre en la misma dirección aún a sabiendas de que no llegará a ninguna parte pues no puede alcanzar el infinito.
Ahora que quiero ver las cosas pequeñas, ser cómplice en definitiva, me doy cuenta de que mis ojos no son lo único que necesita cambiar.
miércoles, octubre 27, 2004
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


1 comentario:
Me apetecía escribirte, "y recordar este día" para siempre, para no olvidar las noches en que estas en frente a mi, ambos tecleando, cada uno con los cascos puestos, sin saber que hace el otro ni lo que escucha, pero sabiendo que estamos ambos ahí, el uno junto al otro, mientras como una pequeña complicidad se va ligando a ambos cuando a veces nuestras miradas se cruzan. Y no olvidare tu cara seria, tu mirada fija en la pantalla, y tus ojos moviéndose de un lado a otro continuamente, tu inquietud y cuando, en algunos momentos, dejas de mirar la pantalla para mirarme y comentarme alguna cosa, ya sea una tontería o el principio de una conversación. No olvidaré los días en que después de volver, seguimos conviviendo juntos hasta quien sabe cuando (ya se que esto no tiene nada que ver con lo que has escrito, pero es como si yo sintiese algo de complicidad cuando veo tu mirada, así que espero que este comentario sirva :P)
Publicar un comentario